Noticias

El excelente ejemplo de la escuela sustentable Canela Alta de Coquimbo

Todo partió hace más de 10 años en la ciudad de Coquimbo. El director de la escuela Canela Alta, Aliro Coroseo, tenía muchas ganas de recuperar un lugar que estaba abandonado para que los niños y apoderados pudieran disfrutar de un lugar verde. «Se quería recobrar un parque, ubicado cerro arriba, para dotar de áreas verdes a una zona de por sí muy árida», explica Coroseo en una entrevista dada.

Por lo que en base a la pura motivación de tener un lugar de esparcimiento verde, comenzaron cada viernes a trabajar en el lugar con picotas, palas y todas las herramientas que tuvieran a su alcance. iban profesores, alumnos, ex alumnos y hasta los familiares. «Les pedíamos a los alumnos llenar una botella con agua y encargarse de regar un arbolito», recuerda Aliro. De esta manera, trataban de inculcar en los niños la importancia de cuidar los árboles y el entorno que estaban creando.

Pero luego la motivación comenzó a crecer más y más y se dieron cuenta de que podían hacer muchas más cosas por parque ecológico que estaban creando. Ahí decidieron reutilizar las aguas grises y las de lavamanos y duchas para así asegurar el riego del parque en una zona que es bastante árida.

Al ver la gran participación que tenía la iniciativa, comenzó a llamar la atención de las autoridades locales quienes en conjunto con la Conaf donaron 250 árboles nativos típicos de la zona.

Para Coroseo la razón del funcionamiento de la iniciativa está clara: «El proyecto ha logrado perdurar en el tiempo, porque permeó a toda la comunidad y está inserto en la escuela, vinculándose directa o indirectamente con todos los sectores de aprendizaje».

Sin duda una gran historia y un excelente modelo a seguir tanto por ciudades, comunas, colegios y personas independientes. Porque tener más áreas verdes en nuestro país es tarea de todos nosotros.

Vía Plataforma Sustentable

Leave a Reply