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Historia

El año 2007, un grupo de arquitectos, preocupados por darles una mayor dignidad a las personas, plasmaron sus preocupaciones y experiencias en un proyecto que buscaba mejorar el entorno diario de la comunidad. Percatándose de que en materia de generación de ciudad y barrios, tanto el estado como varias organizaciones de la sociedad civil habían puesto su atención sobre todo en el tema de la vivienda, es que se propone trabajar en el espacio público. Así nace Fundación Mi Parque, iniciativa cuyo objetivo es mejorar las áreas verdes del “Chile urbano”.

Luego de adquirir el 2008 la personalidad jurídica, se comenzó a abrir un amplio horizonte de oportunidades de trabajo a lo largo de Chile. Junto con los proyectos comenzó a aumentar el equipo, el cual a medida que aumentaba la complejidad de las intervenciones, se convertía en un grupo más interdisciplinario. Del mismo modo, cada vez más amigos, socios y voluntarios se fueron sumando a nuestra misión, así como muchas empresas privadas se comprometieron y han permitido hacer realidad el que miles de chilenos puedan contar con una nueva plaza o parque en sus barrios.

En los últimos años, Mi Parque se ha propuesto no solo aportar en la construcción de nuevos espacios públicos, sino que también busca convertirse en una voz valida dentro del debate de cómo debemos construir ciudad y barrios de calidad y sustentables, participando indirectamente en la discusión de políticas públicas relacionadas.

Con un poco más de seis años de trabajo, con proyectos a lo largo de todo Chile, hemos confirmado lo potente que puede llegar a ser el trabajo en conjunto entre el sector público, la sociedad y el sector privado. Esta alianza nos ha permitido sumar miles de nuevos metros cuadrados de áreas verdes en los sectores donde más se necesitan y esperamos a futuro poder continuar con esta labor. Porque seguimos convencidos de que el trabajar de manera participativa con las comunidades en la recuperación de sus espacios públicos, ayuda a fortaleces o recomponer los lazos de confianza y colaboración al interior de los barrios, promoviendo sentimientos de pertenencia y orgullo con respecto del lugar donde se vive y de la comunidad de la cual se es parte.